¿Del Péndulo a la concertación de intereses?

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¿Del Péndulo a la concertación de intereses?


Por: Eva Sacco
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Al asumir la presidencia en diciembre de 2019, la gestión de Alberto Fernández se enfrentó a un panorama complejo donde el principal desafío era la renegociación de la deuda externa y la recuperación económica en un contexto de elevada volatilidad cambiaria. A los pocos meses surge la pandemia de COVID-19 en el mundo y aunque logró una muy exitosa negociación con acreedores privados, los desafíos que afrontaron resultaron ser aún mucho mayores y complejos. No es de extrañar que durante el año 2020 la actividad económica haya caído un 10%, medido por el EMAE (Estimador Mensual de la Actividad Económica), y si no fue aún mayor es gracias a las políticas de sostén del mercado interno y consumo implementadas de manera oportuna: especialmente el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y la Asistencia Temporal al Trabajo (ATP).

 

En el contexto de la crisis sanitaria y sin acceso al crédito externo, de modo notable, el Gobierno logró sostener los salarios reales de los trabajadores registrados (medidos por el RIPTE, Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) que no perdieron poder adquisitivo si se considera el nivel general de precios. Pero cuando se analizan rubros sensibles como el de los alimentos, la pérdida alcanza un 4%; así mismo, no se debe olvidar que los trabajadores no registrados, cuyo ingreso es mucho más difícil de captar en las estadísticas, fueron los más afectados por el largo aislamiento social y la caída de la actividad. Los informales son justamente quienes sufren más el alza de los precios en los alimentos, puesto que al tener menores ingresos gastan el mayor porcentaje de los mismos en dichos rubros. De igual forma, el desempleo llegó al 11,7% en el tercer trimestre de 2020 (llegando a 13,4% en el segundo trimestre) y hubo sectores con recortes de salarios y de horas.

 

Tabla 1: Evolución de la remuneración imponible de trabajares registrados con relación al IPC y al rubro alimentos base diciembre de 2019=100

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Fuente: elaboración propia en base a INDEC

 

Entre el año 2016 y el 2019 se cumplió un ciclo completo de mega-endeudamiento y valorización financiera con el clásico desenlace de crisis de balance de pagos y deuda. Aunque la pandemia y la crisis internacional sumaron dificultades al inicio del gobierno de Fernández, actualmente la reactivación económica se robustece motorizada por la exitosa renegociación de la deuda privada, la implementación del plan de vacunación y una consecuencia que había sido impensada al asumir la nueva gestión: la mejora de los precios de las exportaciones. Sin embargo, el proceso de recuperación es heterogéneo y conviven sectores que fueron apenas afectados o a los que la pandemia les impactó positivamente, con otros en franca recuperación y un tercer grupo que sigue en crisis.

 

La transformación de China como principal mercado de exportación de carne vacuna en 2019, cambió cualitativamente el perfil de las exportaciones y se pasó de exportar un conjunto de cortes de alta calidad seleccionados, a la totalidad de la faena, resultando en un sustancial incremento de precios internos

 

El precio de la soja ronda los US$ 500 la tonelada, y el alza también es acompañada por los demás granos, especialmente el trigo y el maíz. La transformación de China como principal mercado de exportación de carne vacuna en 2019, cambió cualitativamente el perfil de las exportaciones y se pasó de exportar un conjunto de cortes de alta calidad seleccionados, a la totalidad de la faena, resultando en un sustancial incremento de precios internos. Sumado a esto, como ya se explicó, el principal insumo de la cadena (el maíz) experimentó un importante incremento impulsado por las mejoras del precio internacional. El Gráfico 1 muestra la evolución del rubro carnes y derivados, y se observa como a partir de enero de 2020 la evolución del rubro se ubica levemente por encima del IPC general. A partir de agosto de 2020 el alza se acelera significativamente y para el período agosto 2020 a enero 2021, mientras el incremento de precios general fue de 17% el rubro carnes y derivados lo hizo en 34%, es decir exactamente el doble.

 

Gráfico 1: Evolución del rubro carnes y derivados y del IPC general base diciembre de 2016=100

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Fuente: elaboración propia en base a INDEC

 

Si hilamos más fino y consideramos la evolución de los principales cortes de carne vacuna surge que a noviembre de 2020 el asado aumentó 62,5% el vacío 58,6%, el osobuco 55%, la bola de lomo 52,5% y la tapa de nalga 53,2% según el monitor de precios de carnes, frutas y hortalizas de Noviembre 2020 elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) a partir de datos del IPCVA.

 

Gráfico 2: Variación interanual en precios promedio de cortes seleccionados. Variación interanual del IPC-Noviembre de 2020

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Fuente: Monitor de precios de carnes, frutas y hortalizas de CEPA

 

Estas noticias conllevan un aspecto negativo: el precio de los alimentos se encuentran dolarizados y la mejora económica posibilita las estrategias de recomposición de ganancias de los sectores más concentrados de la economía, lo cual sustenta la puja distributiva. Resulta entonces una obviedad afirmar que la relación entre precios y salarios, es la prueba de fuego que deberá afrontar el gobierno en el año electoral.

 

la relación entre precios y salarios, es la prueba de fuego que deberá afrontar el gobierno en el año electoral.

 

 

La estrategia del diálogo

En 1983, Marcelo Diamand publica «El péndulo argentino: ¿hasta cuándo?», en el cual describe los movimientos cíclicos de la economía argentina en función del conflicto político irresuelto entre dos proyectos antagónicos de país: el agroexportador (que desde la década de 1970 adquirió también características de financiarización), y el mercado internista industrial. Ninguno de los dos ha tenido por el momento la capacidad de instalarse de manera hegemónica ni impulsar un desarrollo sostenido en el tiempo. Por el contrario, luego de un tiempo se agotan y terminan enfrentándose no sólo a la crisis económica sino también al descontento social que precede al recambio por el modelo opuesto. Un conflicto político imposible, por ahora, de solucionar.
“Argentina no es un país, sino un péndulo” afirmaba Diamand.

 

En el contexto de crisis de balanza de pagos y deuda que coronó al periodo de endeudamiento y apertura de los cuatro años macristas, Fernández asume con una propuesta que en lo económico apunta a la reactivación a través de las mejoras del salario y del consumo. A las clásicas limitaciones relacionadas con la disponibilidad de divisas para sostener las demanda de insumos y bienes finales importados, se le suman los requerimientos de dólares para el cumplimiento de los servicios de deuda y por eso, el primer paso emprendido por el gobierno del Frente de Todos fue la renegociación con los acreedores privados. Una dificultad adicional es el enorme desequilibrio en los precios relativos heredados del macrismo luego de la sucesión de tarifazos, quita de retenciones, desmantelamiento de los acuerdos de precios y sucesivas devaluaciones de la moneda. No sólo el poder adquisitivo es bajo, sino que la relación entre tarifas, alimentos, viviendas e ingresos estaba completamente desbalanceada y resultaba incompatible con un modelo productivo. Mientras los productos más inelásticos y de primera necesidad ocupen el gran porcentaje del gasto de los trabajadores, el remanente para el consumo de otros rubros es demasiado pequeño como para sostener otros sectores.

 

En la necesidad de reordenamiento de los precios relativos, surge durante la campaña del FDT la propuesta de un acuerdo de precios y salarios que fue tomando forma, pese a los retrasos y a la reconfiguración de prioridades que significó la pandemia. Recientemente se conformaron mesas de trabajo sectoriales donde se convocan a los actores (gremios, cámaras empresarias, grandes empresas y áreas del gobierno) de cada uno de los principales sectores de la economía, con la finalidad de alinear expectativas y negociar la distribución del excedente. Mediante esta receta el gobierno espera reencauzar la recuperación económica y conducir la puja distributiva en el proceso de reacomodamiento. A la propuesta de gestionar el día a día económico mediante las mesas de precios y salarios se suma el Consejo económico y social que, aunque desdibujado por el momento por la coyuntura que se impone urgente, se propone como mesa de trabajo multisectorial para abordar estrategias y políticas públicas a mediano y largo plazo.

 

Hasta marzo, el Gobierno había convocado a dos mesas: una primera de alimentos procesados, bebidas, productos de limpieza y aseo personal y una segunda correspondiente a la construcción. También, en la misma línea se está avanzando desde los entes regulatorios en la readecuación de los cuadros tarifarios de gas y electricidad convocando a usuarios particulares y asociaciones de consumidores a audiencia pública como indica la ley de servicio público. Sin embargo, por el momento resulta llamativo el silencio sobre los alquileres, que tienen precios congelados desde el inicio de la pandemia y se procederá a descongelar a partir del 1 de abril. En el caso de los hogares inquilinos (los cuales oscilan entre un 10% y un 40% en las principales ciudades del país), el alquiler representa alrededor de un 50% de los ingresos familiares según guarismos privados. No existen estimaciones oficiales por el momento, aunque con la entrada en vigencia de la ley de alquileres es esperable que en el transcurso de los siguientes meses el Gobierno cuente con información del sector.

 

resulta llamativo el silencio sobre los alquileres, que tienen precios congelados desde el inicio de la pandemia y se procederá a descongelar a partir del 1 de abril. En el caso de los hogares inquilinos el alquiler representa alrededor de un 50% de los ingresos familiares

 

Por el momento, el oficialismo privilegia la política del dialogo, el convencimiento y la negociación constante y no duda en volver sobre sus pasos para avanzar sobre seguro, aún con el riesgo de ser tomado por indeciso o poco firme y someterse a la crítica de propios y ajenos. Un gran cambio frente a la política de los hechos consumados tan usual en nuestro país. En los próximos meses se podrán evaluar los resultados de la estrategia, y si comienza a vislumbrarse, por fin, un sendero de crecimiento a largo plazo en reemplazo del movimiento pendular.

 

Referencias

– Centro de Economía Política Argentina (2020) precios de carnes, frutas y hortalizas -Noviembre 2020.

– Diamand, M. (1985). El péndulo argentino: ¿hasta cuándo?. Cuadernos del Centro de Estudios de la Realidad Económica, 1(1).

– INDEC (2021) Estimador mensual de actividad económica. Estimación provisoria de diciembre de 2020.

– INDEC (2021) Índice de precios al consumidor del mes de enero de 2020.

– Inquilinos Agrupados (2020) 3° Encuesta Nacional de Alquileres durante la Cuarentena Junio 2020.

– Nerio Neirotti (2021) Consejo Económico y social: de lo simbólico a lo sustantivo.

 

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